Mis Convicciones
"Creo que objetivamente este ha sido el mejor gobierno nacional que ha tenido Entre Ríos y el país. Nunca pudimos hacer tanto como ahora. Nunca los chicos habían empezado a volver a la escuela. Era impensado que pudiéramos levantar 50 escuelas en dos años. Nunca hubo tanto consumo. El de Néstor y Cristina han sido dos grandes gobiernos para Entre Ríos. Además la orientación de su gobierno ha estado dirigida a mejorar la situación de los trabajadores y de los excluídos del sistema por los desgobiernos y por las políticas de los 90. Eso es incontrastable y la gente lo está reconociendo.
“Creo que la política debe refundar un pacto de confianza con la sociedad. Para eso debe volver a ganar su confianza. Y la confianza se gana con hechos”.
“El justicialismo entrerriano debe repensar su misión frente y de cara a la sociedad entrerriana. Los gobiernos han vivido demasiado dedicados a manejar el Estado y se han olvidado que su principal función no es la administrar las tareas del Estado sino la fortalecer su estructura y su eficacia para lograr el bien común e identificar y mantener un rumbo hacia objetivos de progreso familiar, social y económico”.
“Vivimos en la mejor provincia de la Argentina. Tenemos agua dulce, ríos, campo, ciudades y pueblos esparcidos en todo el territorio, tenemos industrias, tenemos comunicaciones, tenemos gente educada, nuestros jóvenes quieren estudiar, la situación de nuestros hermanos más pobres todavía es salvable si hacemos un esfuerzo. En el país se sabe que Entre Ríos es la provincia con más futuro. La diferencia sustancial que creo está ocurriendo es que ahora nosotros los entrerrianos estamos empezando a creer lo mismo.
Con mucho esfuerzo y dando muestras de generosidad es que se construye una agenda de temas trascendentes e involucrantes para toda la sociedad. Veo entusiasmados a los empresarios, a los educadores, a los jóvenes y a muchos experimentados de la política que están volviendo al ruedo porque creen que podemos volver a pensar juntos la provincia que queremos y que podemos hacerlo mediante aportes y sin dejar a nadie afuera.
Trabajo todos los días para que el gobierno vuelva a ser interlocutor de los ciudadanos y sus instituciones. Ellos sólo quieren contactarse con quien los escuche y los considere. Los ciudadanos y las instituciones están cansados de los gobiernos que sólo se ven a sí mismos.
El liderazgo es servicio. Para liderar, primero hay que servir. Y yo estoy en esa etapa. Sirviendo para la convivencia, para la tolerancia pero al mismo tiempo con el deber de ser eficaz en la gestión de gobierno. Porque un liderazgo verdadero también se funda en los resultados. Y, tomando en cuenta las restricciones y los eventos ocurridos creo que los resultados han sido buenos.
Pienso que la educación es el propósito de mi gobierno y es el centro de mi convocatoria a todos los sectores, personas e instituciones. Así como para las personas no hay nada más importante que la familia, para los gobiernos no debe haber nada más importante que la educación. Y particularmente la educación de calidad. Pienso que, si empezamos ahora, continuamos el esfuerzo y mantenemos la prioridad, en una década podemos tener una educación de calidad para todos los entrerrianos.
“Creo que la política debe refundar un pacto de confianza con la sociedad. Para eso debe volver a ganar su confianza. Y la confianza se gana con hechos”.
“El justicialismo entrerriano debe repensar su misión frente y de cara a la sociedad entrerriana. Los gobiernos han vivido demasiado dedicados a manejar el Estado y se han olvidado que su principal función no es la administrar las tareas del Estado sino la fortalecer su estructura y su eficacia para lograr el bien común e identificar y mantener un rumbo hacia objetivos de progreso familiar, social y económico”.
“Vivimos en la mejor provincia de la Argentina. Tenemos agua dulce, ríos, campo, ciudades y pueblos esparcidos en todo el territorio, tenemos industrias, tenemos comunicaciones, tenemos gente educada, nuestros jóvenes quieren estudiar, la situación de nuestros hermanos más pobres todavía es salvable si hacemos un esfuerzo. En el país se sabe que Entre Ríos es la provincia con más futuro. La diferencia sustancial que creo está ocurriendo es que ahora nosotros los entrerrianos estamos empezando a creer lo mismo.
Con mucho esfuerzo y dando muestras de generosidad es que se construye una agenda de temas trascendentes e involucrantes para toda la sociedad. Veo entusiasmados a los empresarios, a los educadores, a los jóvenes y a muchos experimentados de la política que están volviendo al ruedo porque creen que podemos volver a pensar juntos la provincia que queremos y que podemos hacerlo mediante aportes y sin dejar a nadie afuera.
Trabajo todos los días para que el gobierno vuelva a ser interlocutor de los ciudadanos y sus instituciones. Ellos sólo quieren contactarse con quien los escuche y los considere. Los ciudadanos y las instituciones están cansados de los gobiernos que sólo se ven a sí mismos.
El liderazgo es servicio. Para liderar, primero hay que servir. Y yo estoy en esa etapa. Sirviendo para la convivencia, para la tolerancia pero al mismo tiempo con el deber de ser eficaz en la gestión de gobierno. Porque un liderazgo verdadero también se funda en los resultados. Y, tomando en cuenta las restricciones y los eventos ocurridos creo que los resultados han sido buenos.
Pienso que la educación es el propósito de mi gobierno y es el centro de mi convocatoria a todos los sectores, personas e instituciones. Así como para las personas no hay nada más importante que la familia, para los gobiernos no debe haber nada más importante que la educación. Y particularmente la educación de calidad. Pienso que, si empezamos ahora, continuamos el esfuerzo y mantenemos la prioridad, en una década podemos tener una educación de calidad para todos los entrerrianos.